No fue tanto que se haya desangrado, pero cuando le cortaron mal una uña a mi perrita, la cocina parecía una escena de crimen, había mucha sangre en el piso”, dijo Carolina García dueña de una french poodle. “Me tocó salir corriendo al veterinario a que le hicieran curación”.
Esta es la experiencia que han vivido muchos tenedores por no conocer la estructura de las garras de sus perros o gatos, ni cómo debe ir el corte o hasta por no utilizar las herramientas adecuadas (por ejemplo, el cortaúñas para humanos no es el adecuado).
Y es que las uñas de estas mascotas tienen venas en sus bases lo que hace muy fácil lastimarlas, lo que causa este sangrado.
Principalmente lo que debe tener en cuenta es que las uñas, al igual que en los humanos, reflejan en gran parte el estado de salud de su mascota. No deben estar ni rojas, amarillas o verdes, ni tener fracturas, grietas o dobleces. Cortarlas, entonces, forma parte de su cuidado: en los perros cada 15 días aproximadamente y en los gatos una vez a la semana.
“También sucede que los perros en piso de madera hacen mucho ruido, mientras que los gatos, que les encanta marcar territorio con aruñetazos y necesitan afilar sus uñas, hacen estragos”, dice el médico veterinario Jorge Sánchez de la Clínica Veterinaria El Refugio, hablando sobre las otras razones para cortar las uñas.
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