El coronel Óscar Peláez Carmona asistió este jueves a un interrogatorio en el búnker de la Fiscalía para rendir versión libre en mediod el proceso por el magnicidio del líder político Luis Carlos Galán en agosto de 1989.
A su llegada, el coronel aseguró que "desde hace 25 años había pedido" que lo citaran.
Reiteró que tiene la conciencia tranquila en medio de esta investigación.
Peláez Carmona era jefe de la Dijín y la investigación señala que él, el jefe del DAS y los comandantes de la Policía de Cundinamarca de la época, hicieron todo lo que estuvo a su alcance para desviar la acción de la justicia.
El plan para lograrlo, dice el expediente, empezó con una serie de allanamientos en Soacha en los que detuvieron a decenas de personas que fueron señaladas de haber llamado a la Estación de la Policía de la Calle 100 minutos después del ataque a Galán, y que supuestamente dijeron frases como estas: “Si no se murió con lo que le dimos, lo rematamos” y “se merece todo el plomo que le dimos”.
La Fiscalía coincidió con la Procuraduría en señalar que con el montaje para desviar el proceso de Galán "nacieron los falsos positivos y los carteles de testigos": "Esta desviación de la investigación evitó que la acción de los funcionarios judiciales se dirigiera de manera oportuna a indagar por la alianza de los miembros del Estado, los políticos, el paramilitarismo y el narcotráfico para perpetrar el crimen".
No hay comentarios:
Publicar un comentario