Las notarías y las oficinas de registro también modificarán sus horarios y cerrarán a la 1 de la tarde.
Pero mientras el país se prepara para vivir la fiesta del fútbol, hay quienes en Bogotá continúan inconformes con las medidas adoptadas por el Distrito, en relación con la jornada de rumba extendida.
Algunos propietarios de bares y discotecas de la ciudad que no fueron incluidos en esas zonas, que podrán funcionar hasta las 5 a. m. del sábado, son los principales detractores.
Pese a que algunos comerciantes celebraron que la venta de licor no se prohibirá toda la noche –como se hizo en los tres partidos anteriores–, se quejaron porque la extensión del horario está sectorizada.
En Kennedy, por ejemplo, donde está ubicado el sector conocido como ‘cuadra alegre’, algunos dueños de estos establecimientos se reunieron con el alcalde local, Luis Fernando Escobar, para solicitarle al Distrito que los tuviera en cuenta y permitiera que sus sitios también estuvieran abiertos hasta esa hora.
“Ellos están expresando su inconformidad. Aunque sabemos que puede haber cambios, aseguraron que la medida era discriminatoria”, afirmó el mandatario local.
Alexánder Vásquez, un empresario que desde hace 22 años tiene un bar en la avenida Primero de Mayo, cerca de la avenida Boyacá, insistió en la importancia de extender la medida para ellos.
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