lunes, 7 de julio de 2014

Negocio de los cocheros dejó de ser un paseo

Luchador, el caballo que el domingo pasado se desplomó cuando jalaba el coche con varios turistas encima, se volvió el nuevo escudo de los animalistas para defender lo que ellos consideran abusos contra los equinos.
Lo ocurrido con Luchador –que se convierte en el tercer caso en tres mes– sintetizó el reclamo que vienen haciendo las organizaciones defensoras de animales en contra de esa actividad: el equino no tenía el peso adecuado y la carroza llevaba más de cinco personas.
De acuerdo con el veterinario Royman Lora, tampoco tenía la alzada adecuada, las herraduras estaban mal puestas y los arneses, en mal estado.
Las fotos del animal tirado en plena calle y los videos que lo mostraban con las piernas temblando y sin poder sostenerse de pie inundaron las redes sociales, y los medios de comunicación se han ocupado en estos días del tema.
Se han escuchado voces que piden acabar de inmediato con el negocio de los cocheros. Otros menos recalcitrantes, como la organización Ángeles con Patas, solicitan que simplemente se cumpla con el reglamento establecido.
El decreto 0656 de junio del 2013 de la Alcaldía Distrital fija, para proteger al caballo, un horario de 5 p. m. a 11 p. m., reduciendo la intensidad de trabajo con respecto al horario anterior, que iba hasta las 3 de la mañana.

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